La adolescencia está algo sobrevalorada:

6Teen, para los que no lo sepáis, que sospecho seréis todos salvo yo cuando relea este artículo, era una serie canadiense y era un poco como el hijo bastardo de Kim Possible  y Friends. No hay tramas internacionales de espionaje y supervillanos (aunque eso habría añadido muchísima fuerza a la serie), sino las relaciones entre seis amigos. Los personajes recuerdan mucho a los de Friends, pero los problemas a los que se enfrentan tienen más que ver con los de Kim Possible (de nuevo, descontando a supervillanos y hombres-mono): primeros trabajos, encaprichamientos (sorprendentemente, no me ha saltado el corrector de Word), primeras relaciones, primeros besos… Una serie que me recuerda a la adolescencia que nunca tuve.

La serie se emitió por primera vez en 2004 y el último capítulo apareció en pantallas hace cuatro años. Eso es una serie de animación que, estoy seguro no llegó a España. Cuatro temporadas en seis años, para una serie de animación orientada hacia adolescentes está muy, muy, bien.

Está enfocada de una manera que no había visto en una serie de este tipo antes: es una sitcom animada. Los capítulos tienen, generalmente dos historias al mismo tiempo y, por lo que he visto (aún no he terminado de ver las cuatro temporadas) hay una historia “central”, que es la relación entre dos de los personajes, Nikki y Jonesy (un poco como Ross y Rachel)

A medida que la serie iba encontrando su público, el lenguaje de los personajes dejó de ser “inocente” y pasó a ser bastante más parecido al de los adolescentes, todo sin decir ninguna de las siete palabras (shit, fuck, piss, cunt, cocksucker, motherfucker y tits) ni tampoco “bitch”, solucionando su omisión de manera graciosa.

Luego, las conversaciones. No tienen precio, al menos en la versión original. Son chispeantes. No puedo añadir mucho más.

Algo que me molesta de la serie es la cantidad de parejas que se echan los personajes. Hacen caso omiso de las estadísticas, cosa que me pone nervioso. Las estadísticas están ahí para dirigirnos, no para que nos hagamos una idea de cómo funciona el mundo. Están ahí para que hagamos EXACTAMENTE lo que dicen, pero estoy divagando. De media, una persona sale con unas siete personas a lo largo de su vida. Dos de los personajes, hacen caso omiso y cambian de pareja tanto como yo de calzoncillos, alrededor de una vez en semana.

La animación, por su lado, es curiosa. En un principio me recordaba a Kim Possible, por el estilo de los personajes, sencillo y fácil de ver, pero luego vi que no tienen contornos. La animación consiste en colores planos que se mueven por la pantalla, haciendo ver la serie muy agradable de ver. También, a pesar (digo a pesar porque no sé animar, quizás sea más fácil así) del estilo, hacen muy buen uso de una técnica llamada squash and stretch. Aquí adjunto una imagen de lo que es, básicamente, dicha técnica.

Los personajes, como ya he dicho (y no me cansaré de repetir), se parecen a los de Friends. Mucho.

De izquierda a derecha:

Jen Masterson, que tenía un nombre distinto, como todos, en la versión francesa, pero eso no le importa a nadie, ¿verdad? (gabachos…): Le daba voz Megan Fahlenbock (no, no me invento los nombres) y el personaje es un personaje responsable, ordenado y deportista (Mónica)

Caitlin Cooke: Brooke D’Orsay. Es Rachel. No puedo decir mucho más: Es Rachel. Entra en el grupo básicamente como Rachel en el grupo de Friends.

Jude Lizowski: Christian Potenza. Este tío se pasa tanto tiempo emporrado que me sorprende que el resto del grupo no está colocado 24/7 solo por estar cerca de él. Es un personaje genial, divertido y, en contra de lo que parece, es más inteligente de lo que se pueda creer. Es un poco como Phoebe, pero con más sustancias psicotrópicas en su sistema (aunque cueste creerlo).

Wyatt Williams: Jess Gibbons le llevaba a la vida. Es el Ross del grupo, un tío sensato, tranquilo, con cultura y una obsesión preocupante (gracias a la cual consigue una orden de alejamiento antes de cumplir los 18, aunque no es el único) con una compañera de trabajo. Toca la guitarra y tiene un serio problema con la cafeína.

Nikki Wong: Stacey DePass. Una chica con un claro interés en el punk-rock. Persona muy sensata y con un comentario sarcástico en la recámara para cualquier situación. Es el Chandler del grupo, aunque mucho, MUCHO, más viril que el original.

Jonesy García: En la versión francófona le llamaron Costa Rica García. ¿En serio? Esta es la conversación que tuvieron, que, amablemente he traducido del francés:

Guionista 1-Este personaje se llama Jonesy García. Tiene ancestros hispanos. ¿Cómo podemos hacer obvio, aparte de por su apellido, que es así?

Guionista 2-No sé, le podríamos llamar Juan, pero quizás quede un poco, no sé, racista.

Guionista 3-¡Ya lo tengo! Costa Rica García. Así la gente sabrá que es distinto, de manera que podrán burlarse de él.

Guionista 3-¡Perfecto!

Guionista 2-Odio todo lo relacionado a trabajar con vosotros.

Tras esta breve intermisión, prosigo.

Jonesy es, como habréis deducido por algún sofisticado sistema de eliminación, es el Joey del grupo. Para compensar la cantidad de chicas con las que debe salir, tiene la misma cantidad, si no más, de trabajos de salario mínimo: Al menos uno por capítulo. Como he dicho, su relación con Nikki es un elemento que entrelaza los capítulos entre sí.

Y los personajes secundarios son brutales. Wayne, el que lleva uno de los dos videoclubs (para aquellos nacidos después de 1997, un videoclub era como wuaki.tv o Netflix… ¡Pero en tienda física!) es un tío increíblemente ácido, maleducado y desagradable… Pero se preocupa por los personajes a su oscura y retorcida manera.

O Ron, el segurata. Es el veterano de una guerra o batalla (me decanto por Operación Tormenta del Desierto, en la cual Canadá participó. Estoy convencido de que era miembro del Joint Task Force 2, un equipo de operaciones especiales que me da miedo). Quizás estuvo en Bosnia.

Todos los capítulos tienen lugar en un centro comercial, que está basado en uno real, al parecer. Todas las tiendas parecen parodiar tiendas reales. Por ejemplo, Albatross and Finch (Abercrombie and Finch) está llena de “greeters”, a los que llaman “greeter gods”, material de supermodelos que pasan de los clientes.

La música, algo que siempre me interesa en las series, es normalilla. No es excelente, pero es bastante agradable y el tema de la serie es muy pegadizo.

Concluyendo, 6Teen es una serie que hay que ver, aunque sea de pasada. Los personajes son agradables y, aún a pesar de basarse en los personajes que todos conocemos de Friends, van evolucionando y siguen caminos distintos, contándonos nuevas historias en cada episodio, todo con conversaciones chispeantes.

Anuncios

Un comentario en “La adolescencia está algo sobrevalorada:

  1. Muy entretenido.
    Solo una precisión: siete relaciones por persona son muchas relaciones y, para compensar el escaso rendimiento de los que no somos tan promiscuos y la humanidad pueda dar esa media, hace falta que alguien se sacrifique y esté constantemente cambiando de pareja. La estadística no se equivoca…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s