Estaciones perdidas II

Dos días después de perderse en Croix-Rouge Hannah salió del hospital y se dirigió al ayuntamiento, donde preguntó por Raoul, un joven que, supuestamente, podría ayudarle a volver a su lugar de origen.

Aprovechó para disfrutar de la vista, que no era muy diferente del París que había dejado atrás, a excepción de los vehículos de caballos y la moda. Tras preguntar a un gendarme cómo llegar al ayuntamiento decidió que, seguramente, la mejor manera de llegar al ayuntamiento sería en metro.

Al intentar entrar vio que no podría utilizar su billete de banda magnética por razones de incompatibilidad tecnológica, sin embargo, el taquillero, al verla, decidió dejarla pasar sin coste alguno. La gente seguía mirándola curiosamente, pero, al sentarse en el vagón de metro, se dio cuenta que no de manera sorprendida. Daba la sensación de que ver a una mujer vestida en vaqueros y chaqueta era raro, pero no particularmente, a pesar de que Hannah no había visto a nadie vestido como ella, ni por la calle ni en el hospital.

Tras una media hora en el vagón llegó a la estación que le habían indicado. De nuevo en la calle se dirigió hacia el ayuntamiento, donde  le indicaron dónde se encontraba el hombre al que buscaba. Detrás de una ventanilla y bajo un cartel que rezaba Âmes Perdues había un joven con una etiqueta sobre la que estaba impreso su nombre. El joven estaba dormido sobre una pila de papeles.

Hannah le despertó dando unos golpecitos contra el cristal. El hombre se incorporó súbitamente, con una hoja pegada a la mejilla.

Bonjour. Est-ce que je peux vous aider?

-No hablo francés muy bien-respondió la chica en inglés.

-Ah, británica.-replicó el joven en un inglés sin fallos-Veo que se ha equivocado de parada, ¿no es así?

-Eso me ha dicho todo el mundo.

-Entonces eso ha pasado. ¿Querrá volver a su mundo, no es así?

-Sería lo ideal, sí.

-De acuerdo, no se preocupe, estamos acostumbrados a esto. Sígame.

El joven salió de su despacho e hizo señas a Hannah para que le siguiese.

Al cabo de una media hora habían llegado a la parada de Croix-Rouge. El joven la llevó hasta el andén, donde procedió a explicarle cómo volver a saltar entre mundos.

-¿Tengo que saltar a las vías mientras lega un tren?

-Sí.-replicó Raoul-De momento ésa es la única manera que conocemos para que vuelvan. A veces no funciona, pero sólo pasa una de cada doscientas veces.

-Perdón, ¿cómo podéis saber si funciona o no?

-Cuando funciona no hay ninguna clase de restos. Cuando no funciona es bastante desagradable.

Hannah miró desconfiada al joven que, sin que ella se diese cuenta, la había ido acercando al borde del andén. Al cabo de unos segundos un rugido llenó la estación y, antes de que Hannah pudiese alejarse de las vías, Raoul la había empujado delante del tren.

La chica esperó al impacto durante un tiempo, pero se dio cuenta de que no iba a llegar. Abrió los ojos y ya no se encontraba en una estación decorada como aquella en la que había entrado. Ahora estaba en una estación de diseño minimalista y de colores suaves y relajantes. De nuevo volvió a encaramarse al andén y empezó a pensara si el sistema anterior le serviría para un nuevo salto entre mundos. Decidió que, antes de intentarlo, buscaría la oficina de Almas Perdidas, si tenían.

Anuncios

12 comentarios en “Estaciones perdidas II

  1. esperaba una segunda parte y no me ha defraudado
    una duda si salta uno a la via para ir de vuelta a nuestro mundo y efectivamente funciona y sobrevive pero al llegar a la tierra justo pasa un tren y muere aqui, no seria raro ? digo la gente no vio a nadie caer y alguien ha muerto

  2. bueno el hecho de saltar a una via, con probabilidades de que no pases de mundo y mueras muestra dos buenos ****** jajaja.
    Supongo que es mucha coincidencia que pasen a la vez en ambos mundos, pero si pasara moriría , digo yo. Luego encontrarian los trozos y ni idea de quien son….
    Aunque como los que intentan volver son los que fueron, entonces son gente que muere en su propio mundo, luego no habría problemas para darle una mala noticia a su familia, pero… ¿Y si vuelve uno que no habia ido, sino que estaba alli y al ver que uno que fue volvió el quiso ir? no se si me explico bien, pero sería un problemon.

    1. tienes razon
      pregunta al autor: en el mundo paralelo ese…es muy parecido al nuestro no? la gente es la misma o son personas distintas, quiero decir, en ese mundo hay replicas de nosotros o otra gente? y que epoca es?

      1. En el primero que Hannah visita están, más o menos en 1970, solo que es un mundo en el que se desarrolló más la máquina de vapor (es steampunk, vamos) Y las personas, en los mismos años, son, físicamente, muy similares, pero, al haber sido expuestas a distintos estímulos, no son la misma persona.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s