Sector 16. Parte I.

Estados Unidos de Europa.  Informe de incidencias en el Sector 16

11 de Septiembre de 2380: La población permanece en sus casas tras el toque de queda, pero el satélite HK-929 ha captado varias comunicaciones de los presuntos rebeldes. El Pretor del Sector está en búsqueda y captura por incitar al separatismo, pero  aún se encuentra en paradero desconocido. Dos Firehawk han sobrevolado durante toda la mañana el área metropolitana del sector. La población está alerta, temen una posible represión por parte del Gobierno. Esperamos órdenes.

12 de Septiembre de 2380: El Pretor del Sector 16 ha enviado un comunicado vía informática al Gobierno, preguntando si la intención del Presidente es ordenar la invasión. No se ha respondido. 4 nuevos Firehawk sobrevuelan el sector.

13 de Septiembre de 2380: Se ha convocado un referéndum ilícito en el Sector 16. El riesgo de independencia ha alcanzado un nivel crítico. Las órdenes son claras: ataque total. 

Augusto terminó de redactar el informe del día y envió el documento al Ministerio de Defensa Europeo. Ya era la hora. Las tropas, en realidad, llevaban dos horas al tanto de la situación, pero la orden de ataque oficial acababa de emitirse. Hace tres días el Presidente autorizó el ataque en caso de riesgo crítico, así que Augusto había gozado de poder total hasta ahora. Y no se arrepentía de su decisión. Se levantó de la cómoda silla de cuero y caminó hasta la habitación contigua: la Sala de Estrategia. Allí lo esperaban tres pantallas LED integradas en la pared.

-Empieza la reunión-soltó Augusto

De inmediato, las pantallas se encendieron y pudo ver las caras del jefe de la fuerza aérea, del ejército de la tierra, y de la armada. Cada uno estaba preparado para lanzar el ataque en cuanto se le diera la orden.

-Adelante

El primero en hablar fue el jefe de la fuerza aérea, que parecía estar en un hangar militar.

-Tenemos 12 Firehawks preparados para atacar el Sector. Aún hay 4 sobrevolándolo, como de costumbre, para que no se esperen la ofensiva. Hemos marcado ya los objetivos, así que en cuanto me de la orden teclearé la clave y destrozarán las posiciones rebeldes en 2 minutos.

-Perfecto.

-El ejército de tierra aún no está preparado, no queríamos alertar a la población, pero disponemos de 6 carros de combate tipo Predator que pueden salir a las calles ya mismo. Tropas de infantería…pues cerca de un centenar. Pero empezaría a movilizar al ejército ya mismo y en una hora estarían listos.

Augusto asintió. Era el turno del jefe de la armada:

-Hemos preparado un bloqueo naval a 12 millas de la costa. No saben nada, de momento. Un par de pesqueros furtivos nos vieron, pero los secuestramos. Permanecemos a la espera de órdenes.

-Bien. Lanzad ataque aéreo y terrestre según lo establecido. En cuanto a la armada, neutralizad a cualquier barco que intente escapar del sector. Quiero cuando antes las fronteras cerradas por la policía, ejército, o lo que haga falta. Que no entre ni salga nadie. Enfocad los satélites HK-929 y HV-877 sobre el Sector y comunicadme cualquier incidencia. Comienza la Operación Halcón.

_ . _

Myre llevaba dos días vigilando los Firehawk desde el Monte Troyes, la zona más alta del área metropolitana del Sector 16. Sobrevolaban su posición cada dos horas exactas, en parejas de dos y con un intervalo de 2 minutos entre cada una. Había enviado por mensajería instantánea esa información al Pretor. Los rebeldes habían colocado esta mañana dos viejos cañones anti-aéreos en las zonas que más había sobrevolado la aviación, que casualmente eran los cuarteles clandestinos. Por desgracia, los Firehawk podían volar a una velocidad tal que sería casi imposible alcanzarlos con unas armas tan anticuadas.  Era esencial prever su ruta. Myre dio un nuevo repaso al cielo con sus prismáticos. Aún nada.

Su móvil vibró en el pantalón de chándal. Lo sacó al instante. Tenía un mensaje de Bors, quien organizaba la resistencia en las calles. Al parecer, los espías infiltrados en el ejército informaban de que ya se había dado la orden de ataque. El corazón de Myre comenzó a latir más rápido. Sintió miedo. Siguiendo el plan, salió de su escondite y se cubrió con una manta ignífuga.

El espantoso sonido de los reactores nucleares de los Firehawk se oyó de nuevo, pero esta vez mucho más fuerte que las anteriores. Volaban a más velocidad. Myre supo que con la propulsión a máxima potencia no podrían derribarlos. Segundos más tarde, se oyeron explosiones por toda la ciudad. Dos minutos más tarde, sonó la alarma del móvil. Ya había acabado el bombardeo. Se destapó y contempló lo que quedaba del Sector.

Habían devastado por completo los edificios que los rebeldes habían previsto, pero además había barrios enteros reducidos a cenizas, y algunas de las zonas donde se escondía el ejército rebelde, y que habían creído seguras, estaban destrozadas igualmente. Había un topo. Alguien había informado al Gobierno de las bases rebeldes. Y, además, ese ataque no habrían podido hacerlo sólo 4 naves. Myre calculó que serían más de 10, así que el Gobierno se había tomado en serio el asunto, y eso suponía un grave problema.

Los rebeldes sabían que el ejército de tierra tardaría en movilizarse, así que de momento tendrían ventaja. Myre corrió monte abajo hasta el edificio donde se escondía Bors. Lo habían tomado hace apenas media hora, así que no se había incluido en el mapa de bombardeo.  En cuanto se acercó, alguien abrió una de las ventanas desde dentro, y la rebelde entró de un salto.

-¡Bors!

-Estoy aquí, tranquila.

El joven estaba sentado en el suelo, agarrando, nervioso, un viejo fusil de asalto.

-Hola

-No se cómo nos vamos a enfrentar contra soldados armados con fusiles con apuntado automático. Es una locura. ¿Qué tal el ataque?

-Dudo que hayamos derribado un sólo Firehawk. Además han destruido más objetivos de los que esperábamos. Por ejemplo, el hangar de los helicópteros y los garajes donde teníamos los tanques, o al menos eso he podido ver desde arriba.

-Pues a la mierda todo-soltó Bors

-Deja de quejarte, sabíamos que no sería fácil. Podemos conseguirlo. Levántate y prepara a tus hombres, calcula que en 30 minutos habrá un nuevo bombardeo, así que debemos cambiar de posición.

Bors se puso en pie y mandó un mensaje con su móvil. Era la orden de ataque.

Salieron a la calle por la ventana. Fuera esperaba un centenar de rebeldes y 10 todoterrenos blindados que parecían artículos de coleccionista.

 

Continuación https://rashionalism.wordpress.com/2012/12/07/sector-16-parte-ii-2/

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