Primer post tras el parón. Espero que sirva de compensación

Me acuerdo, amigos míos, del día que me di cuenta de ella. Sabía de antes quien era, es decir, la conocía de mucho antes, pero ese día nublado y deprimente del mes de julio en la costa francesa, rodeado de niños que jugaban, padres que regañaban, adolescentes en celo, algún que otro balonazo…, ella entró en mi vida, no como un rayo de sol (nunca fui un apasionado de los clichés), sino como fe, fe en el amor, en su existencia. Ella encarnaba el amor verdadero (carnal y espiritual)
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